Crítica sobre Antonin Artaud - Actos de Crueldad" de Wilson Coelho

            

            Realizar una crítica de una obra que es toda una crítica parece ser un acto cíclico, por lo tanto dejara entonces esto de ser una crítica para convertirse en una visualización de ideas e imágenes intensas a través del lenguaje donde tratare de darle el carácter de una ruptura literal. Proyectare el  conflicto fuera de mí mismo.

 

            Antonin Artaud - Actos de Crueldad del Poeta y filosofo Brasileño Wilson Coelho está interpretado y dirigido de manera magistral por el actor Argentino Fabián Morales quien, no nos quiere hacer entrar en la convención de que el es Artaud, sino todo lo contrario. Sin embargo lo logra, todos vemos a un Artaud. Digo un Artaud porque debe haber decenas de Artaud en nuestra sociedad.

La imposibilidad de ser Artaud es lo que lleva a ser Artaud.

 

            La obra presentada por Morales es imperfecta porque está en contra de la perfección. Busca la movilidad del pensamiento, vemos que acontece un fenómeno que no te da respiro un bombardeo de imágenes y sonidos que forman un collage de materiales y recursos. Vemos que el artista hace este arreglo a la obra y permite que las partes en conflicto coexistan en paz.

 

            Este fenómeno que aconteció el jueves 10 de julio en un Museo de Arte de Mercedes Buenos Aires funciono como despertador de un público impertérrito, fue una ascesis purificadora, con ritos y misterios. Se sintió la peligrosidad, ningún espectador atino a sacar fotos, a filmar a moverse de su butaca. Pudimos ver que ocurría algo único, tanto para el actor como para el público.

 

            Menos pelo, tuvo todo lo que tenía que tener: fue una terapia anímica, tanto para el público como para el actor. El espectador quedo fascinado, encantado, purificado por la liberación de su salvajismo interior, enfrentado a la violencia, a la agresión, a su propia crueldad. Utiliza la magia, la brujería, las pulsiones primitivas. Hubo vibraciones sonoras, sonidos trepidantes, gritos y juegos de luz que invadieron la escena. El texto y la palabra surgieron en el propio escenario, simultánea a lo visual y lo auditivo.

 

            Podemos decir que para Fabián Morales "Su modus vivendi es el Teatro de Artaud y Coelho"

 

Pilar Iglesia