El ajuste de Vidal en la Provincia empezó por la Cultura

El Instituto Cultural de la Provincia comenzó la semana con la reubicación de 50 trabajadores y la orden de despido de los incorporados este año. Los primeros síntomas de la “austeridad” sugerida por la Gobernadora

A escasos días de la asunción de Mauricio Macri como presidente y María Eugenia Vidal como gobernadora, el “cambio” se hace sentir con fuerza. Vidal presentó su repertorio de medidas para arrancar la gestión: luego de convertir el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires en Secretaría, se ordenó desde la entidad la reubicación arbitraria de cincuenta trabajadores y el despido de los ingresantes incorporados en el último año.


La directiva se conoció hace unos días y ayer se intentó plantear el conflicto entre una junta gremial y delegados de UPCN en la sede del Instituto en la ciudad de La Plata, pero un grupo de patovicas impidió el ingreso a miembros del gremio de manera hostil. Luego de una jornada cargada de tensión, se resolvió realizar una nueva reunión hoy para esclarecer la situación de los trabajadores de planta permanente que se pretenden trasladar.


Por si esto fuera poco, entre los presentes se comentaba que durante la primera reunión de ayer, mientras se entrevistaba a los distintos trabajadores sobre su situación, se les hacía “seguimientos” de sus publicaciones en Facebook, acaso para detectar perfiles ideológicos o personales.

María Eugenia Vidal y la eliminación del “gasto político”

La maniobra sucedida en el Instituto Cultural no es de sorprender, pues las recientes declaraciones mediáticas realizadas por la actual gobernadora de la provincia de Buenos Aires ya comenzaron a marcar la cancha de las prioridades para la gestión venidera: “Nuestro valor rector es la austeridad y vamos a trabajar para reducir el gasto político”.

Asimismo, Vidal remarcó: “Creo que se puede hacer un equipo más chico, más funcional, y que esté comprometido todos los días con la tarea. También se puede trabajar mucho en los precios que paga la provincia, en gran parte determinados por la deuda con los proveedores y lo que el Estado tarda en pagar. Creo, además, que esta provincia tiene una oportunidad con un nuevo escenario macroeconómico de salir a tomar deuda de organismos internacionales, a tasas bajas y para infraestructura. Como dije ayer, seguramente en mi gestión se van a iniciar obras contra las inundaciones que no se van a terminar en estos cuatro años”. Para un equipo “más chico y funcional” acorde a la visión de Vidal, comienza el recorte de la Cultura en Buenos Aires.

Gustavo Silva: la cara del macrismo en la Cultura de La Plata

El eslabón del macrismo a nivel platense ya tiene su nombre para la nueva gestión cultural: Gustavo “el Colo” Silva. Silva, quien organizaba los recitales en la Ciudad durante la intendencia de Pablo Bruera, también se desempeñó como asesor externo en el Área de Cultura en los municipios bonaerenses de La Plata, Azul, y territorios massistas como Tigre y San Fernando, y en los Gobiernos provinciales de Jujuy y Chaco.


En tanto, mientras se suma al equipo de Julio Garro, ya surgieron roses entre Silva y trabajadores municipales, quienes cuestionaron que el actual secretario de Cultura pusiera a cargo del Centro Cultural Islas Malvinas a uno de los hijos del cómico Alberto Olmedo. Por su parte, Silva había definido a los trabajadores municipales como “incapaces, cobardes, sumisos, consecuentes y que no son capaces de reclamar un papel higiénico”, según declaraciones publicadas en medios locales.